Un verdadero homenaje a la historia de la viticultura, a ese hombre que trabaja y sufre las labores en el campo, y que día a día acude a esa parcela única, en la que no hay abrigo que le proteja de las duras condiciones climatológicas y los grandes contrastes térmicos.
Factores que se trasladan al vino, aportándole raza, finura, elegancia y ese carácter especial que lo engrandece.